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|EN FRÍO|
El 'pupas' y la aspirina
La historia suele pesar, para bien y para mal. Dicen que la leyenda del pupas nace un 15 de mayo de 1974. San Isidro no tuvo piedad del Atlético de Madrid y dejó que el equipo empatara una final de Copa de Europa con el tiempo de prórroga ya cumplido.
Fatídico desenlace que persigue al conjunto colchonero desde hace 35 años y que cuenta con un buen abanico de avatares para redondear una novela que seria digna de un episodio resumen de Expendiente X.
El domingo, con el Real Valladolid como invitado, el Atlético se fue por el desagüe y con él su técnico, sus jugadores y su propio presidente. El conjunto blanquivioleta, con sus maleficios personales también a flor de piel -da vida a los muertos según se tercie- parecía la víctima propicia para encauzar el rumbo de los madrileños. Los dos peores equipos de 2009 y sus fantamas particulares se medían en la Casa de los Misterios, que ríase del Vicente Calderón la propia Agatha Christie.
Mendilibar hablaba al término del encuentro de «ese pelín de fortuna» que había tenido su equipo para llevarse los tres puntos de la capital de España, pero lo cierto es que la nieve debió cegar al bueno del técnico blanquivioleta. La Diosa hace más de 30 años que no aparece a orillas del Manzanares. No quiso echar una mano ni al Atlético ni al Valladolid, pese a la victoria pucelana. ¡Menuda suerte la blanquivioleta, marcharse del tapete rojiblanco con dos lesionados, un gol en propia meta y la sensación de ineficacia que se le queda a uno cuando ve a Goitom golpear a portería! Otro de los expedientes dignos de Mulder y Scully, o de Sobrenatural, el nuevo remake de dos chicos con suerte.
¡Menuda suerte la blanquivioleta, marcharse del tapete rojiblanco con dos lesionados y un gol en propia meta! El cuento comenzó en el Calderón con la lesión de Óscar Sánchez, para más inri formado en la cantera del Atletico. ¡Ni los ex se libran de la estela colchonera! El lateral estará cinco semanas de baja por una rotura en el biceps femoral derecho. La aspirina pucelana hacía sus primeros efectos nada más comenzar el partido, mientras el público, sufridor acostumbrado, se frotaba las manos ante una vitola pucelana que comenzaba a esgrimir sus argumentos.
Sin embargo, el 'pupas' es el 'pupas' y, pese al gol en propia meta de García Calvo, otro ex atlético, vaya coincidencia -me comentan que Íker Jiménez ya esta siguiendo el caso-, el Atlético no quiso dejar que un novato en cuestión de leyendas disminuyese la suya, y tiró de librillo para apuntarse el duelo de los olvidados por la Diosa. Fue una suerte.
La mendilina
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