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|EN FRÍO|
Sensaciones
En el fútbol, dos y dos a veces no son cuatro y los números penden más de los estados de ánimo que de las Matemáticas.
Hace tres semanas el vaso pucelano estaba medo vacío, después del empate contra el Osasuna y la derrota en el Nou Camp. No se tenía en cuenta que para el final de la liga restaban 27 puntos, que de atenerse a la Numerología, podrían valer, incluso, una clasificación para la Copa de la Uefa.
Sin embargo, las caras tras el partido con el conjunto navarro eran de lápida de mármol. Los números daban lo mismo, sólo importaba que el equipo blanquivioleta no transmitía sensaciones. R.I.P. ponía en los dorsales.
Ahora y, tras las victorias ante Zaragoza y Levante y el empate con el Atlético, el vaso está medio lleno. Está medio lleno al igual que los vasos de Deportivo y Recreativo. Pero, ¿quién se atreve a vaticinar un final feliz con 18 puntos aún en juego? Los vasos aún pueden tener goteras y lo que hoy sube mañana puede bajar a cotas más ridículas que las del río Segura.
No me atrevo a descartar a nadie, exceptuando al Levante, que ya es virtual equipo de la Segunda, pero ni al Murcia, ni al Zaragoza hay que darles por muertos. Si cualquiera de los dos equipos suma seis puntos a ver quién es el guapo que les entierra.
Dos victorias seguidas supondría hablar del ‘efecto Clemente’ y ése es el clavo que necesita el conjunto pimentonero para meterse en la pelea.
El caso de los maños es más complejo y, visto lo visto en Zorrilla hace tres semanas, me parece terminal. El equipo aragonés es un conjunto hecho a base de talonario con jugadores que no están acostumbrados a pelear en una guerra tan salvaje como lo es la de la Permanencia. En el feudo blanquivioleta fueron almas en pena. Ni corrían, ni saltaban y parecían arrastrar cientos de kilos en las piernas. Sólo la calidad que atesoran sus futbolistas puede hacerles sumar, porque como bloque están hundidos. El tiempo dirá si tengo o no razón.
Quedan 18 puntos. 18 puntos que viendo como están los de arriba van a estar muy repartidos. En la segunda vuelta, el vagón de cola suma más que el de cabeza y eso puede provocar que los 42 puntos, fijados como cifra para la permanencia, no sirvan para quedarse un año más en la Primera División. Hasta el final, por lo menos cuatro equipos van a estar en un puño y como adelanta Mendilíbar sólo con cinco puntos más se podría hablar de objetivo cumplido.
Hasta entonces, mucha prudencia, porque lo único que se ha hecho es taponar las goteras y cambiar la perspectiva de la mirada.
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