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Un empate que sabe a victoria
Ogbeche, en las postrimerías del encuentro, hace justicia y da un meritorio punto a los pupilos de Mendilíbar
La zona baja se mantiene igual, tras el empate del Zaragoza en Getafe
El Atlético y el Valladolid han firmado unas tablas que dejan a los dos equipos vivos en sus particulares objetivos. Sin embargo, ambos conjuntos se han marchado de Zorrilla con un sabor agridulce, ya que la victoria ha rondado a las dos escuadras.
Maxi Rodríguez hizo soñar a los rojiblancos con la segunda plaza, pero Ogbeche igualó para dejar al Real Valladolid a cinco puntos del descenso a Segunda División.
Tarde agridulce, con regustillo a victoria. El Real Valladolid volvió por sus fueros y demostró ante el Atlético de Madrid el porqué ninguno de los grandes ha podido ganar en el feudo pucelano.
Los primeros minutos fueron de ‘mentis’ que dirían los niños. Los dos equipos buscaron su rol en el partido sin llegar a meter la segunda. Los locales fueron los primeros en cambiar la marcha, cuando Zipi y Zape avisaron de sus intenciones con una jugada que levantó a los aficionados de sus asientos. Llorente se sacó un taconazo de la chistera que habilitó a Víctor, aunque el cañonazo de éste lo despejó Leo Franco a córner.
Los colchoneros no quisieron quedarse atrás y respondieron con un remate de cabeza de Simao que se marchó por encima del larguero de Asenjo.
Una, dos... y hasta seis ocasiones
El Valladolid estiró sus líneas y gracias a su característico juego de ataque y a la presión encerró a los rojiblancos en su campo.
Álvaro Rubio y Diego Camacho hicieron valer su veteranía en el centro del campo y el Atleti sólo era capaz de frenar la sala de máquinas pucelana con una falta detrás de otra. Merced a este juego, el otro Camacho del partido, Ignacio, canterano del conjunto colchonero, pudo haber enfilado el vestuario antes de tiempo, pero Muñiz Fernández le perdonó la segunda tarjeta al madrileño.
Los blanquivioletas tocaron a zafarrancho de combate y convirtieron los últimos quince minutos de la primera parte en un bombardeo que, por sorprendente que parezca, no movió el marcador. Llorente, Sisi, Víctor y Sesma adolecieron de pegada y dejaron que el Atleti se marchará con vida al descanso.
El segundo acto comenzó como el primero. Ninguno de los dos equipos era capaz de hacerse con el esférico y las imprecisiones en el medio campo se convirtieron en la tónica dominante.
Javier Aguirre dio entrada a Santana por el tarjeteado Camacho y los rojiblancos mejoraron sobre el tapete. Los madrileños frenaron el ímpetu pucelano, aunque mantuvieron su juego de contragolpe.
Demasiado premio
Poco tiempo tardaron los colchoneros en demostrar que el empate no era malo para sus intereses, y es que antes de que se hubiese cumplido el minuto 15 de la segunda mitad, comenzaron a perder tiempo ante el asombro de la parroquia local. Sorprendente que un club que aspira a estar el año que viene en la Champions League se conforme con un punto en un campo tan modesto como es el feudo blanquivioleta. Rarezas al margen, el Valladolid siguió a lo suyo y Llorente volvió a tener en sus botas el gol, pero su disparo lo blocó el meta visitante.
Sin embargo, en el fútbol los tópicos suelen cumplirse y ese que reza que «quien perdona lo acaba pagando» se hizo realidad cuando una buena contra del Atlético de Madrid la aprovechó Maxi, tras fallo de Forlán, para batir de potente derechazo a Sergio Asenjo.
El gol dejó más helados a los blanquivioletas que el intenso chirimiri que cayó durante todo el encuentro en la capital del Pisuerga. Durante al menos diez minutos el Valladolid estuvo KO y los de Aguirre estuvieron a punto de sellar la victoria, pero ni Luis García, ni Forlán estuvieron acertados.
El 'pupas' y el arcoiris
José Luis Mendilíbar movió ficha, y al presumible cambio de Sisi por Aguirre –ni los más viejos del lugar recuerdan un partido completo de manchego- se le unió la salida de Ogbeche por Camacho.
La salida del nigeriano se convirtió en decisiva para los intereses vallisoletanos, y es que el ex del Paris Saint Germain empató el partido cuando ya muchos aficionados enfilaban el camino hacia sus casas. Ogbeche metió el gol con el que soñaban los miles de aficionados pucelanos, con el que se hacía justicia a lo visto en el terreno de juego y con el que demostraba que el Atlético de Madrid vivirá y morirá siendo el Pupas.
No hubo tiempo para más. Los 90 minutos y el arcoiris dejaron las cosas tal y como estaban antes del partido, y el Valladolid continúa a cinco puntos de la zona de descenso, tras el empate del Zaragoza en Getafe.
FICHA DEL PARTIDO
Real Valladolid: Sergio Asenjo; Pedro López, Baraja, García Calvo, Óscar Sánchez; Álvaro Rubio, Víctor (Borja, 90’) , Sesma, Diego Camacho (Ogbeche, 76’), Sisi (Aguirre, 76’) y Llorente.
Atlético de Madrid: Leo Franco; Antonio López, Pernía, Pablo, Perea; Raúl García, Camacho (Santana, 45’), Simao (Reyes, 66'), Maxi; Forlán y Agüero (Luis García, 77’).
Goles: 0-1 (69'): Maxi Rodríguez culmina una buena contra del Atlético y bate por el palo corto a Asenjo. 1-1 (91'): Ogbeche lleva a la red un preciso centro de Óscar Sánchez.
Árbitro: Muñiz Fernández del colegio asturiano. Mostró tarjeta amarilla a Ignacio Camacho, Leo Franco, Santana y Antonio López por el Atlético; y a Baraja y Diego Camacho, García Calvo y Pedro López por el Valladolid.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la trigésimo segunda jornada de la Primera División, disputado en el Nuevo José Zorrilla (Valladolid) ante unos 24.200 aficionados, más de 4.000 venidos desde Madrid.
MVP del partido: Sisi (Real Valladolid)
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